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CAMPANADA! 121
INVERSIONISTAS EN
EL LIMBO
Un país surrealista,
kafkiano, donde no existen el Derecho y la
justicia, es Costa Rica para los más de
cinco mil inversionistas extranjeros que
invirtieron con Luis Enrique Villalobos.
El mes pasado conocí un grupo de ellos
durante la visita de periodistas y
productores de la televisión canadiense, que
realizó un amplio reportaje para ser
exhibido en Canadá. Sus nacionalidades eran
diversas: estadounidense, canadiense,
noruega, alemana, iraní, etcétera. Todos,
sin excepción, ante las cámaras eximieron de
responsabilidad a Luis Enrique Villalobos y
culparon exclusivamente al Gobierno de la
República de Costa Rica por la pérdida
fraudulenta de su dinero. Varios se
encuentran quebrados, insolventes. Otros
perdieron su liquidez; venden su casa y
bienes para sobrevivir y marcharse
derrotados de nuestro país. Hubo suicidios...
Algunos capitalistas costarricenses -entre
ellos Rodolfo Dent (hermano del Ministro de
Hacienda), un hijo del acaudalado político
Rolando Araya Monge y miembros de la familia
Figueres- también habían confiado sus
sudados dólares a Villalobos, quien durante
más de veinte años pagó puntualmente los
intereses y llegó a tener una reputación
impecable, en una operación informal
conocida como The Brothers (Los Hermanos),
dado que, en un segundo plano, colaboraba en
ella su hermano Oswaldo. ¡Dudo mucho que tan
distinguidas personas, vinculadas a la
política nacional, invirtieran su dinero en
un negocio dudoso o cuestionable de lavado
de dinero!... Y pienso que más de dos
décadas de antigüedad y cumplimiento de Luis
Enrique Villalobos lo distancian de otras
entidades y personas sin trayectoria alguna,
que en Costa Rica estafaron a sus
inversionistas.
La operación de Luis Enrique Villalobos era
no era supervisada por la SUGEF; pero no
tenía que serlo, si no realizaba
intermediación financiera. Villalobos
recibía dineros en forma personal en su
oficina, o a través de MERCADO DE VALORES,
una firma de bolsa autorizada.
Usando la mera solicitud de un informe
policial del la RCMP (Policía Montada del
Canadá), sobre posible actividad de lavado
de dinero de dos sujetos canadienses, que
antes de acudir a Villalobos habían “lavado”
sus dólares previamente en el Banco Nacional
de Costa Rica y Banco Promérica, las
autoridades costarricenses -en lo que parece
una operación abusiva -(ya que no medió
petición canadiense por los canales
oficiales de rigor)- la emprendieron contra
Luis Enrique Villalobos; allanaron sus
oficinas secuestraron sus archivos, cuentas
bancarias y como 7 millones de dólares del
dinero de sus inversionistas.
Oswaldo Villalobos fue capturado y
encarcelado y Luis Enrique se escondió de
las autoridades que lo persiguen. Hasta hoy,
año y medio después de los hechos, no ha
trascendido evidencia de algún delito
cometido por los hermanos Villalobos.
Por elemental justicia, el Ministerio
Público, ahora estrenando jefe, debe
concretar los cargos criminales o desistir
de la acción, para que los afectados puedan
reclamar su dinero. Para los inversionistas
un año y medio en el limbo es demasiado
tiempo. Atenta contra la seguridad jurídica.
Y violenta el principio de inocencia y los
derechos humanos mantener un hombre
permanentemente en la cárcel sin juzgarlo.
4 de diciembre de 2003
Campanada 121
Tel 381-0586
CARLOS ROBERTO LORÍA QUIRÓS
Ced 1-357-152
Publicación que aparece 4 o más veces por
mes (panteamientos, reflexiones, denuncias,
etc.).
Como gesto de amistad con los costarricenses,
se agradece la reproducción total o parcial
de CAMPANADA y su más amplia difusión.
(fin)
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