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Carta a Walter
Espinoza
Dos representantes del
grupo UCCR le presentaron al Fiscal Walter
Espinoza la siguiente carta el miercoles, 5
de noviembre:
3 noviembre, 2003
Estimado Fiscal Walter Espinoza:
Nos presentamos ante usted de manera
respetuosa y con comprensión de la
dificultad que debe ser el atender los
tantos casos en su cargo. Nos presentamos
ante usted como individuos que prestamos
nuestros ahorros honestos al señor Luis
Enrique Villalobos Camacho, un hombre que
consistentemente ganó nuestro respeto y
confianza durante muchos años de atención
personal con sus acreedores. Nos
presentamos ante usted representando a más
de 500 familias aliadas activamente a
nuestro grupo, 300 familias asociadas, y
muchos cientos más que permanecen en
contacto por medio de correo electrónico y
la red, todas víctimas olvidadas e inocentes
de un caso que comenzó a investigarse el 4
de julio 2002 y que aún continúa.
Nuestro grupo, Ciudadanos Unidos para la
Recuperación de Bienes (UCCR), reconoce y
respeta la soberanía de esta gran nación.
De aquellos que representamos, muchos han
nacido aquí y muchos otros han adoptado este
maravilloso país como el propio. Todos
utilizábamos los beneficios derivados de
nuestros bienes para nuestro diario vivir,
establecer negocios y promover crecimiento
económico, ayudar a los menos afortunados, y
atraer nuevas inversiones al país.
Creemos en el debido proceso de la ley y el
derecho de todo individuo a vivir en
libertad y tomar decisiones libremente
dentro del marco de la ley. Igualmente
creemos que hay casos en los que el gobierno,
en cumplimiento de su responsabilidad
jurídica, puede de manera indirecta
perjudicar a personas inocentes sin
intención. Cuando estos casos se presentan,
creemos que se hace tambien la
responsabilidad de un buen gobierno concluir
el proceso de manera expedita para mitigar
así el daño que una demora innecesaria
pudiera traer como consecuencia.
Desde el comienzo de esta investigación,
hemos estado esperando. Algunos se han
visto forzados a abandonar sus viviendas y
cerrar sus negocios, parar o posponer
construcciones, despedir empleados, demorar
el pago de sus alquileres o a vender sus
pertenencias. Los sueños de una educación
universitaria han quedado en espera, así
como los ahorros para una jubilación
tranquila, la ampliación de una vivienda
para un hijo casado, el apoyo financiero a
un padre mayor, las donaciones a iglesias y
entidades de beneficencia, y hasta la
atención medica se han postergado. Algunos
no han podido esperar más y han tenido que
abandonar el país que tanto querían al
santuario de familiares en el exterior.
Los efectos indirectos han sido igualmente
severos, ya que todas las personas con quien
tratamos diariamente también han sentido la
espera. Desde restaurantes y teatros, hasta
la pulpería y la ferretería en nuestros
pueblos han sentido tambien la espera.
Nuestros bancos, los servicios que no se
prestaron, e inclusive los impuestos que el
gobierno dejó de percibir en ventas y otras
actividades, también han tenido que esperar.
Tal vez este caso se ha llenado de tanta
hostilidad que se han olvidado los miles de
nosotros que seguimos esperando con un gran
sentido de impotencia a medida que pasan las
semanas, los meses, un año y más, pidiéndole
a Dios cada día por un fin a la
investigación. Pues bien es cierto que
muchas familias han sufrido esta espera,
pero no por falta de cumplimiento por parte
de Luis Enrique y Osvaldo Villalobos
Camacho, quienes nunca nos impidieron el
acceso a lo nuestro, ni demoraron los pagos
mensuales durante cerca de 20 años, si no
por una investigación que continúa después
de 15 meses de haber comenzado.
- Creemos que Luis Enrique y Osvaldo son
hombres con alto sentido de ética personal y
profesional.
- Creemos que las sospechas que existían el
4 de julio del año pasado acerca de los
negocios de Luis Enrique e inclusive de las
más de 6.000 familias que depositaron su
confianza en él, no tienen fundamento
después de tantos meses de investigación.
- Creemos que las operaciones de los
negocios de Enrique eran sólidas y prósperas
el 4 de julio de 2002. Denuncias de fraude
o falta de incumplimiento son el resultado
directo de las acciones subsecuentes
llevadas a cabo como parte de la
investigación. Sabemos que muchos de
aquellos que presentaron denuncias en contra
de los Villalobos lo hicieron en tiempos de
gran incertidumbre creyendo que era su único
recurso. Muchos de estos se encuentran
actualmente afiliados a nuestro grupo.
- Estamos completamente seguros, así como
fue declarado en documento recibido por la
corte, del deseo e intención de Luis Enrique
de cumplir con sus obligaciones una vez que
los obstáculos contra su libertad personal y
profesional sean levantados.
- Sabemos que el tiempo es nuestro peor
enemigo.
Por lo tanto, mientras usted considera la
investigación de este caso, le rogamos que
se acuerde de las miles de personas que
continúan aún esperando, y respetuosamente
le rogamos que haga lo posible para que
llegue a una conclusión justa y pronta.
UCCR esta preparada para ofrecer su ayuda en
cualquier forma que sea necesaria para
llegar a una resolución de este caso con la
mayor brevedad posible.
Respetuosamente,
(firmas)
Cc: Hon. Luis Paulino
Mora; Hon. Floribet Fallas Siles; Dip. José
Miguel Corrales; Dip. Luis Ángel Ramírez;
Teletica, Mishelle Mitchell; La Nación,
Ronald Moya; Al Dia, Rodolfo Martín; Ojo,
Camilo Rodríguez; Seminario Universidad,
Fabiola Pomareda; Tico Times, David Boddiger
Grupo UCCR
Unidos,
venceremos!
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