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CAMPANADA 482
Inseguridad
jurídica / Judicial insecurity
(English translation
follows)
Inseguridad jurídica
Escrito por Carlos Roberto Loría
25.05.2008
Desde que en diciembre de 2004 publiqué "Inversionistas
en el limbo" (Campanada No. 121, 4/12/04),
he seguido de cerca el desarrollo del caso
de los hermanos Villalobos (The Brothers).
Tengo que confesar que como ciudadano y como
abogado independiente dedicado al Derecho
Económico, estoy profundamente decepcionado
de las actuaciones del Ministerio Público y
los tribunales de justicia en este asunto.
La sentencia dictada contra Osvaldo
Villalobos es un adefesio preocupante,
plagado de ilegalidades, inconsistencias,
contradicciones y errores. Si no los detecta
y corrige el Tribunal de Casación, tendrá
que enmendarlos algún tribunal internacional
de Derechos Humanos.
Desde el inicio la persecución a nivel de
SUGEF y del Ministerio Público deja mucho
que desear . Como en el caso del Padre
Minor, (a quien absuelto del cargo homicidio
lo mandaron a prisión por una estafa dudosa),
a Osvaldo Villalobos no pudieron comprobarle
ningún delito de lavado de dinero o de
legitimación de capitales -que fue la excusa
fabricada para detenerlo y proceder en su
contra. Entonces le atribuyeron, sin
pruebas, el de una estafa (¿?) y una
intermediación financiera ilegal que nunca
se produjo.
En una confusión inaudita, el adefesio de
sentencia condenó a Villalobos a 16 meses de
prisión: ".el mínimo penal previsto en el
artículo 216, inciso 2, párrafo final
respecto al 77, ambos del Código Penal,
incrementándose el mínimo penal previsto (8
meses)" al doble. Y en un error imperdonable,
habiendo descontado una preventiva de casi 3
años, lo mantiene detenido mientras se
resuelve la casación.
¿Por qué esa persecución de los hermanos
Villalobos mientras que otros casos donde sí
hay lavado de dinero y/o intermediación
ilegal (Vinir, S.A., Servicios Pastorales,
etc.) se dejaron impunes o se están
tolerando en la actualidad?
¿No será que un banco privado con
influencias armó esa conspiración contra los
Villalobos para cerrarles un negocio legal
donde siempre cumplieron y eventualmente
quitarles el dinero de los inversionistas?
Existen indicios en ese sentido.
Está de moda en Costa Rica hablar de
reformas a la legislación penal, pero solo
en función de la inseguridad ciudadana ante
la criminalidad galopante en términos de
asesinatos, bajonazos, asaltos y robos. Sin
embargo las necesidades del país son de
orden mucho más general.
Requerimos una administración judicial
eficaz que realice el valor justicia,
capturando y procesando al criminal. Pero
que a la vez garantice plena protección
legal, de forma que nadie sea castigado en
casos en que existe duda. Preferimos este
orden a uno en el que personas que son
inocentes de cualquier delito no pueden
encontrar la debida protección legal y son
castigados siendo inocentes.
Campanada 482
23 de mayo de 2008
Carlos Roberto Loría Quirós
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Judicial insecurity
Written by Carlos Roberto Loría
05.27.2008
Since December 2004 when I published
"Investors in limbo" (Campanada No. 121,
4/12/04), I have closely followed the
development of the Villalobos brothers (The
Brothers) case. I have to confess that as a
citizen and as an independent attorney
dedicated to Economic Law, I am profoundly
disappointed in the actions of the Public
Ministry and the tribunals of justice in
this affair. The ruling dictated against
Osvaldo Villalobos is a worrysome eyesore,
plagued with illegalities, inconsistencies,
contradictions and errors. If the Tribunal
of Appeal does not detect and correct them,
an international tribunal of Human Rights
will have to redress them.
Since its start, the persecution by SUGEF
and the Public Ministry has left much to be
desired. As in the case of Father Minor,
(who was absolved of homicide and then sent
to prison for a doubtful fraud), they
couldn't prove the crime of money laundering
or legitimization of capital against Osvaldo
Villalobos - the very excuse fabricated to
detain him and proceed against him.
Instead, without evidence, they attributed
to him a fraud and illegal financial
intermediation which never took place.
In an unprecedented mixup, the ridiculous
sentence condemned Villalobos to 16 months
of prison: "...the minimum penalty foreseen
in article 216, incise 2, final paragraph
with respect to the 77th, both of the Penal
Code, increasing the minimum penalty (of 8
months)" by double. And in an unforgivable
mistake, having deducted a preventative
prison term of almost 3 years, kept him
under detention while the appeal is
resolved.
What explains the persecution of the
Villalobos brothers while at the same time
other cases of money laundering and / or
illegal intermediation (Vinir, S.A.,
Servicios Pastorales, etc.) were left
untouched or are being tolerated currently?
Could it be that an influential private bank
armed that conspiracy against the Villalobos
to close their legal business which always
fulfilled its obligations, and eventually
taking from them the investors' money?
Indications do exist in that regard.
It is fashionable in Costa Rica to speak of
reforms in criminal legislation, but only in
regards to public security in the face of
rampant crimes of murders, car-jackings,
asaults, and robberies. However, the needs
of the nation are of a much more general
nature.
We require an efficient administration of
justice that enforces the law, capturing and
processing of the criminal. But at the same
time a system that guarantees full legal
protections, in a manner that no one is
punished in cases where doubt exists. We
prefer this to a system in which persons
innocent of a crime cannot find due
protection of law and are punished although
innocent.
Campanada No. 482
23 May 2008
Carlos Roberto Loría Quirós
Thursday, 29. May 2008

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